Bajas la tensión, meditar es bajar el caos poco a poco.
7 días meditando y la corteza prefrontal se fortalece, y te das cuenta que lo que antes te detonaba o te alteraba, después de meditar lo puedes gestionar.
La amígdala que es la parte del cerebro que se encarga del miedo y del estrés empieza a calmarse, hace que te irrites menos o que tengas un poco de consciencia de tus impulsos emocionales.
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